Escenario hipotético. Las personas y situaciones de este artículo son ejemplos ficticios para explorar decisiones de negocio; no son resultados de clientes.
En la empresa de Rebeca, preparar un pedido requiere dos días de trabajo, pero el cliente lo recibe diez días después. El equipo decide mapear el proceso: seguir una solicitud real desde su entrada hasta la entrega, con tareas, decisiones, esperas y responsables. No empieza dibujando una versión ideal, sino observando lo que ocurrió.
Sigue un caso, con sus cambios de mano
Rebeca reúne a ventas, almacén y finanzas con el historial de un pedido reciente. Anotan cuándo llegó, quién lo tomó, qué información faltó y cuándo volvió a moverse. El dibujo muestra cuatro días esperando una aprobación que nadie sabía quién podía dar. El proceso existe también en esos espacios vacíos.
Cambia una regla observable
El equipo define un responsable alterno para aprobar pedidos bajo un límite acordado y una hora de corte para solicitudes incompletas. Prueban la regla durante dos semanas con un tipo de pedido. Si aparece una excepción, la registran en vez de ignorarla. El mapa sigue siendo útil porque permite revisar el acuerdo.
Mide el tiempo de espera separado del trabajo
Rebeca compara tiempo total, tiempo activo y pedidos devueltos por información faltante. Si la aprobación mejora pero sigue faltando inventario, el siguiente paso será distinto. No necesita un diagrama más bonito: necesita una representación que ayude a reducir esperas y hacer explícitas decisiones.
Mapea casos reales y busca esperas, excepciones y decisiones sin dueño.
LLÉVALO A TU NEGOCIO
Tres preguntas para empezar.
- ¿Dónde espera el trabajo sin avanzar?
- ¿Quién puede decidir en cada paso?
- ¿Qué excepción se repite?
¿Reconoces este reto en tu empresa? Podemos empezar con una conversación.
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